Partimos de esto:
Son (o eran) dos faldas, una de lana marrón y la otra, de algodón fue durante años mi falda de feria medieval, la deshice para hacer la eco-bag de mi madre.
Las mamás que porteáis sabéis lo difícil que es abrigar a los bebés, sobre todo cuando hace frío pero no demasiado. La cabeza y la parte superior de la espalda quedan expuestas al viento, y aunque casi todos los abrigos de bebé tienen capucha en muchos sitios abrigo + portabebés (sobre todo con fulares tejidos y/o nudos de 3 capas) se hace demasiado; al menos donde vivimos, que no hace un frío extremo pero sí viento y lluvia.
El otro día, buceando en Pinterest, encontré esta idea, y me pareció perfecta! Una capucha con bufanda, y si además le añadimos unas simpáticas orejitas, a ver quién se resiste!
El patrón de la capucha lo dibujé a partir de una chaqueta que tenía en casa, las orejas, un medio óvalo entretelado para darle algo de cuerpo. La bufanda es, simplemente, un rectángulo de ambas telas.
Y si, lo sé, no he casado las rayas del interior, pero tengo tan poco tiempo que corté como y cuando buenamente pude, no me lo tengáis en cuenta.
Hoy lo hemos estrenado, por detrás es lo bastante ancha para meter por dentro del fular y que no queda ni un resquicio para que se cuele el viento!
Creo que voy a hacer alguno más para combinar y que sirva para llevar con algo de escote, la capucha es calentita, pero pica!
Aquí podéis ver la ganadora de la semana pasada y enlazar vuestra entrada si habéis participado.




